Uno de los principales inconvenientes de las Energías Renovables es que se han exagerado todos los conceptos económicos relacionados con las mismas, desde el coste de la instalación hasta el beneficio obtenido.

 

Para entender el concepto económico asociado a las Energías Renovables debemos distinguir entre dos conceptos totalmente distintos: ahorro energético e inversión en Energías Renovables.

 

El ahorro energético es toda acción que proporciona una disminución de la energía consumida por un edificio. Por tanto, el ahorro energético no se traduce en una ganancia económica propiamente dicha, sino en una disminución de los consumos y por consiguiente de los costes asociados a esos consumos. El ahorro energético de energía tradicional que proporciona una instalación de energía renovable oscila entre el 60% y el 100%. Teniendo en cuenta que la garantía de durabilidad de estos equipos es de años e incluso de décadas, se puede observar que el ahorro energético resulta una opción económica muy interesante para cualquier consumidor.

 

La inversión en Energías Renovables es otra opción económica muy interesante. Mediante la inversión en energías renovables, el inversor espera recibir una rentabilidad por el importe de su inversión. Estas rentabilidades dependen de muchísimos factores, como son el precio inicial de la instalación, la ubicación de la instalación, el costo del mantenimiento de la planta, los intereses de la financiación, etc. Por lo general, las rentabilidades oscilan entre el 6-12% con uso exclusivo de capital propio. Por ejemplo, una instalación fotovoltaica típica andaluza , con la legislación actual, puede generar entre 300 y 400 euros al año por cada kW instalado, dependiendo del tipo de instalación. Para entender este valor diremos que para generar una ganancia de 400 euros anuales en un depósito al 5%, se necesitan 8000 euros, capital muy superior al necesario para adquirir un kW de instalación fotovoltaica. De la misma manera, la inversión en energías renovables tiene unas ventajas fiscales que se ven reflejados al final de cada año.

 

Las Energías Renovables son, por tanto, un medio seguro de obtener una alta rentabilidad o un ahorro sustancial en su factura.